Todos los médicos sabemos perfectamente que no hay mascarillas N95 ni Equipos de Protección Personal (EPP) suficientes para el personal sanitario peruano para el recambio diario. ¿Pero cómo sucedió?

China es el mayor productor de estos artículos médicos, al ser afectados por el coronavirus en primera instancia, todo el material médico que se producía comenzó a quedarse en su territorio para su uso. El uso de los EPPs se disparó exponencialmente en China y los fabricantes chinos comenzaron a llamar a todos sus clientes, ofreciéndoles recomprar el lote de EPPs que acababan de exportar, pagándoles el doble (Perú no fue la excepción), por lo tanto hicieron que los buques de carga retornaran la carga sanitaria de EPPs a suelo chino. Considero que este evento debió ser suficiente para sonar las alarmas sanitarias en todo el mundo.

Cuando en Europa se encendió la pandemia, China aún no la había superando; sin embargo ya había problemas muy serios con las operaciones portuarias que fue publicado el 06 de marzo del 2020 en la página web de Onza Troy Perú (dejo el enlace para revisar las gráficas adjuntas) El Coronavirus asfixia a la economía, en ella advertí que existía la probabilidad de ruptura de la cadena logística de algunos artículos y que el frenazo económico suscitado en China era suficiente para enviarnos a una recesión global.

Considero que como país se debe mantener la producción de ciertos artículos esenciales para la sanidad o tener una reserva estratégica o tener un área estratégica de información que alerte sobre los riesgos sanitarios y no esperar a que la OMS sea la campana de alarma.

Harold Bravo

Cuando el coronavirus se encendió en EE.UU.; China ya estaba superándolo, reiniciando las fábricas, pero el daño a la cadena logística ya estaba hecho. Al igual que la expansión exponencial del coronavirus, el interés por los EPPs se disparó. Los gobiernos occidentales actuaron tarde, los distintos países europeos ya hacían cola en las puertas de chinas para adquirir EPPs y EE.UU. no tuvo mejor idea que saltarse la cola, yendo al aeropuerto de las aduanas chinas a ofertar hasta 4 veces su valor por el cargamento de los EPPs como si se tratara de una casa de apuestas; en fin, es el estilo norteamericano del vandalismo financiero. Latinoamérica llegó a China después de EE.UU., por tal motivo nos quedamos fuera de una pelea de gigantes por los EPPs.

Sin contar que Donald Trump exigió a 3M dejar de vender EPPs a Latinoamérica, felizmente 3M se negó.

Es así, como los EPPs son tan difíciles de conseguir para los gobiernos latinoamericanos, como papel higiénico para los ciudadanos.

Algunos países comenzaron a tomar medidas agresivas de confiscar todo EPP que pise territorio nacional; es así como Francia le quitó 2 millones de N95 de los 4 millones que fueron enviados a España e Italia por China. República Checa hizo lo propio con cientos de millones de N95 que enviaba la Cruz Roja de China a Italia. Me pregunto ¿dónde quedó la Unión Europea?   

La sociedad construyó las cadenas productivas y logísticas sanitarias bajo la premisa de “Justo a Tiempo”, de tal forma que los equipos sanitarios siempre fluían del país productor (China) al resto del mundo sin una reserva de almacenamiento en ellos.

Considero que como país se debe mantener la producción de ciertos artículos esenciales para la sanidad o tener una reserva estratégica o tener un área estratégica de información que alerte sobre los riesgos sanitarios y no esperar a que la OMS sea la campana de alarma; ya que es el mismo efecto de la gente peleándose por papel higiénico en los supermercados ante la alerta de la cuarentena, sólo que los gobiernos se pelean por los EPPs ante la alerta de la pandemia por la OMS.

En este escenario, hay que fijar la mirada al territorio nacional y tomar medidas agresivas como confiscar todos los ventiladores mecánicos privados (canjearlos con un cheque de reembolso), obligar a ciertas empresas a producir material médico, ventiladores o lo que sus fábricas puedan hacer, estas empresas deberían estar a las órdenes de la Marina de Guerra del Perú que están produciendo ventiladores de 1era generación. Me preguntó, ¿si la Marina puede hacerlo, el sector privado no?

Eso demuestra la falta de compromiso del sector privado con la salud.

La cuarentena fue oportuna, sin embargo, la población al no acatar las disposiciones del Gobierno no han permitido que se tenga el impacto adecuado en el tiempo planificado, quedando sólo alargar la cuarentena, ya que es nuestra arma más eficaz que tenemos para enfrentar la pandemia.

En esta guerra nos toca ser ingeniosos, echar mano a los recursos que tengamos a nuestra disposición como la fabricación de las cajas de policarbonato para entubación. Cualquier idea por más pequeña que sea suma.

No pierdas el tiempo quejándote, mejor pregúntate: ¿Cómo puedo mejorar mis condiciones sanitarias artesanalmente?

Con este post deseo ayudarte a prepararte mentalmente para enfrentar la situación, reconocer el terreno y mi deseo es que te enfoques en cualquier potencial oportunidad para mejorar vuestra condición de guerra sanitaria y recuerda ser agradecido con la vida porque aún respiramos.