La generación de médicos actuales afronta un desafío mucho más grande que nuestros antepasados.

Recuerdo que en las clases de medicina se nos impartía, nos decían que para tener éxito deberías sub – especializarte rápidamente en un área de la medicina y que esa era la única forma de un éxito asegurado; aunque ello involucre más de 12 años de esfuerzo, estudio, amanecidas y lo más importante: 12 años de retraso en el mercado laboral.

La pregunta que viene a mi cabeza es ¿A que éxito se estaban refiriendo mis antepasados? ¿Al éxito profesional o al éxito económico? La única forma que un médico pueda deleitarse con su profesión es asegurando las condiciones mínimas de sobrevivencia y calidad de vida del mismo; es decir, para ayudar a otros, primero deberás ayudarte a ti mismo.

Sin embargo, al médico no le enseñaron nunca las formas de asegurar las condiciones mínimas de sobrevivencia o calidad de vida y es atacado rápidamente por el mercado, cuando le exigen que debe tener los gastos de un profesional exitoso aun cuando recién está empezando en el mercado laboral (después de ser sub – especialista, claro está), que debe de vivir en la mejor zona de la ciudad, que debe de viajar a las zonas más exóticas del mundo, que debe de tener el último modelo de BWM o Mercedes Benz; es decir, la sociedad lo presiona para incrementar cada vez más sus gastos y depender cada vez más de su empleo y no hay un control de gastos o presupuesto en su día a día.

La única forma que un médico pueda deleitarse con su profesión es asegurando las condiciones mínimas de sobrevivencia y calidad de vida del mismo; es decir, para ayudar a otros, primero deberás ayudarte a ti mismo.

Harold Bravo

 

Lo que repercute rápidamente en la necesidad de búsqueda de nuevos empleos en otras IPREES (Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud) para cubrir su estilo de vida, haciéndose cada vez más dependiente de la fuente de ingreso llamada EMPLEO y sacrificando vuestro tiempo. Tiempo mal asignado, ya que se sacrifica el tiempo de la familia, el tiempo para uno mismo, para las amistades, para los socios, entre otras actividades que uno es libre de decidir en que consumirlo.

Como consecuencia, tenemos médicos que comienzan a ver en el empleo “SU SECTOR SALUD” una forma de lucro que es exacerbada por el costo del estilo de vida al cual se metieron; comenzando a operar en dos, tres o cuatro IPRESS en simultáneo. Es decir, comienzan a sacrificar más tiempo de sus vidas y sin saberlo comienzan a ocupar otros puestos laborales que pudieron ser asignados a otros médicos. Cuando un médico labora en varios sitios, inherentemente quita puestos laborales a otros médicos. Lo que demuestra la codicia del sector o quizás el hambre de éxito financiero del médico.

Es poco probable una vocación de servicio del personal de salud, si existe una necesidad financiera que los oprime.

Médico Millennials la receta otorgada por sus antecesores como el santo grial, es lo que te ha venido asfixiando hasta el día de hoy. Es el momento de cuestionar el santo grial y replantearse si existe alguna otra forma de hacer las cosas.

Mi recomendación para el Médico Millennials es que aprendas a controlar tus gastos y tú presupuesto bajo presión. Presión ejercida por tus padres, hermanos, amigos, pareja, por el status, por los hijos que tienen que ir a los mejores colegios o por el mercado del consumismo.  

Recuerda que el éxito profesional hoy en día no garantiza el éxito económico; así es que plantéate una estrategia financiera seria que no involucre tu empleo sanitario en ella y así podrás disfrutar más de tú profesión médica.

Este post trata de contribuir a la problemática planteada en Medscape “Mis compañeros médicos millennials creen que se encaminan a una crisis”